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¿Qué podría acabar con la “Marcha por nuestras vidas”? (March for our lives)

Parece que una nube gris y lluviosa surgió de la nada de noche a madrugada sobre los Estados Unidos de América y no existe hasta ahora una fecha límite definida para que termine. Se ha convertido esta situación en un espectáculo de desilusiones. De hecho, esta nube se oscurece significativamente día a día, acumulando lluvia, nieve, truenos y uno que otro castigo de Zeus. Me gusta llamar a esta nube: la era de la política popular. Era que encaja en un tiempo entre las elecciones presidenciales que eligieron al actual presidente de los Estado Unidos de América y [más o menos] el día de hoy…Esta nube llego acompañada de un –hermoso- copete anaranjado y un cráneo hueco, sin ideas, ni dudas, ni conocimiento; solamente espacio ocupado por una burbuja llena de una mezcla entre ego y total narcisismo. Pero ya esta, no podemos sentarnos a llorar y lamentarnos por el estado actual político que sin duda es frustrante e innecesario, ni siquiera vengo en son de mártir; es más, no vengo ni con intenciones de hablar sobre el famoso presidente Trump.

 

La situación se extiende a esquinas que pensábamos (algunos) que jamás podrían ser cubiertas por la oscuridad. La luz ha perdido plaza y situaciones de extrema tristeza han ocupado su lugar. Situaciones como el crecimiento o resurrección del racismo en la colectividad han creado un cambio en el contexto social que es inútil ignorar, esta aquí, tocando a la puerta y tampoco piensa en marcharse pronto. No solo este tema es de gran importancia, distintas figuras políticas o lideres intelectuales se encuentran siendo perseguidos, destituidos de sus puestos y exigidos a seguir un camino que jamás habían incluso considerado. No obstante, el tema principal, o a la orden el día es un tema que busca regresarle el asiento principal al partido luminoso, a la gente que realmente quiere un mejor lugar para las siguientes generaciones, a las personas que en verdad buscan un cambio social. La marcha por Nuestras Vidas (March for our lives) busca eso y más, sin embargo a pesar de su motivacional intento (que ha alcanzado bastante), algo están elaborando de manera incorrecta y es importante destacar el “Qué”.

 

La Marcha por Nuestras Vidas es un movimiento liderado por un grupo de estudiantes entre los 17 y 20 años que sufrieron un episodio traumático luego de que uno de sus compañeros de clases tomara la decisión de saldar cuentas por su parte y comenzar un tiroteo que le quitaría la vida a un numeroso grupo de estudiantes e hiriera a otro, de la preparatoria Stoneman Douglas Highschool situada en Parkland, Florida. El irritante David Hogg acompañado por Cameron Kasky y Emma Gonzales forman el grupo distintivo de esta marcha, liderando el movimiento que comenzó 4 días después del 14 de febrero, día de la terrible tragedia. Estos 3 personajes comenzaron la disputa que hasta hoy existe entre el pueblo y un agraviado gobierno de Los Estados Unidos.

Su premisa es simple, no se sienten seguros en el ambiente estudiantil después de lo ocurrido y exigen un cambio. Creo que hablo por todos cuando empáticamente digo que nadie se merece vivir tal acontecimiento y es imposible (por más que uno quiera) sentir el temor o cualquier emoción similar que estos chicos sienten hasta ahora. Sin embargo, ¿es ese el único motivo? O existe realmente un propósito que podría cambiar la historia social del hogar de la majestuosa águila calva…

 

La fecha fue estipulada para el 24 de marzo del 2018 y sería una fecha que cambiaría el rumbo del debate sobre el control de armas pues 1.2 millones de personas en Los Estados Unidos y 800 diferentes movimientos que se dieron a través del globo terráqueo se unieron al unísono para gritar al gobierno “YA BASTA”. Después de un octavo tiroteo, estamos cansados de que la estructura jamás sufra y el pueblo siempre pague los platos rotos. Los organizadores como Emma Gonzales, llaman los legisladores de manera impetuosa a crear un cambio y sostener comunicación clara frente la violencia de armas en las escuelas del país. Buscan un nuevo control integral ante el control de armas y tres demandas principales:

 

-Aprobar una ley que prohíba el uso de armas de asalto que han sido usadas constantemente en tiroteos masivos.

-Un minucioso estudio, así como la verificación de antecedentes de cada solicitante.

-Detener en su totalidad la venta de cartuchos de gran capacidad así como la cantidad de munición que usualmente se suministra.

 

Este movimiento esta lejos de ser una farsa como muchos se atreven a opinar, sus razones son las más puras y sus motivaciones las mejores que se han visto en años. Me atrevo aún a decir que existe una vibra mágica que permite compararlo con movimientos anteriores que han logrado cambiar al mundo. No miento cuando digo que la principal crisis que el país de los sueños es de moralidad y principios, una falta de educación y valores que hipócritamente popularizan en películas para niños, filmografías exitosas, eventos que alcanzan audiencias mundiales, pero claro esta: dime de que presumes y te diré que careces.

Aún y con tanto ímpetu, no dudo en preguntarme: ¿Que sería el posible extintor que amenacé con terminar tan bello movimiento? Y aunque apoyo indiscutiblemente la función y el objetivo que estos pequeños guerreros defienden con garras, tengo que decir que ellos mismos serán su perdición.

Todo movimiento comienza con un grupo de gente que naturalmente crece como una maza de nieve que no tiene control de su velocidad, furiosa y mutable a su paso. Pero, ¿Que pasa si la montaña termina? ¿Que sucede si no hay más nieve que ayude a la evolución de esta gigante esfera? ¿Así de fácil termina? Los gritos y discursos mueven por unos cuantos meses y luego se acaba. Otro movimiento con gran potencial al baúl de los recuerdos… Entonces es fundamental hacernos la pregunta: ¿Que hace la diferencia entre los grandes movimientos de la historia y los que quedan inundados con los recuerdos junto a la ciudad de Atlantis? La respuesta es simple: Los lideres.

 

Estos chicos tienen el apoyo económico de diversas estrellas de Hollywood, cantantes, Late Night Shows y hasta ¡OPRAH! Cuentan con el apoyo moral de cientos de personas y la fuerza de una historia que no se puede imitar, ni esperamos que se intente de nuevo. Estos 4 jinetes cabalgan con el mejor caballo y todas las provisiones necesarias para llegar a su destino y sin embargo, no tienen una dirección ni meta. David Hogg, Cameron Kasky y Emma Gonzales no ofrecen nada al debate. No ofrecen un dialogo con base en la diplomacia y no han tenido la cautela de intentar entender más la política de el país donde nace la corrupción, la falsedad y el uso de la Media a su favor. Lo único que tienen para ofrecer son discursos débiles frágiles, una postura radical frente a sus declarados “oponentes” y una arrogancia que no facilitara el avance a la meta final.

 

Si analizamos la situación que se vivió el 14 de febrero, nos daremos cuenta que realmente la ira no debería de dirigirse solamente o principalmente a la legislación americana. No me malinterpreten, es de suma prioridad entablar el dialogo para un cambio a raíz. Pero, pese a que gran parte de la culpa se le concierne al gobierno americano; numerosas alertas previas de atención, fueron registradas por parte de otras oficinas “magistrales”, las cuales fallaron deliberadamente y delicadamente ante la situación que se avecinaba. Si, el atacante amenazó con lo que ocurriría el día del amor y la amistad, la policía realizo diferentes llamadas a su hogar para entablar una conversación y como broche de oro; el Buró de Investigación Federal (FBI) estaba al tanto de las amenazas que se habían advertido.

 

Parece que el rumbo al que este movimiento es dirigido es una dirección correcta pero la realidad esta lejos de la expectativa. Posiblemente, la solución ni siquiera yace en la abolición de una tradición ó peor aún, una estipulación que se encuentra tatuada en la misma biblia del congreso; la obra maestra de los padres fundadores: la constitución. No parece que el tiempo próximo nos regale un cambio oportuno con tan sencilla dificultad. De hecho, las cosas pintan a ponerse más oscuras y cuando digo eso me viene a la mente el primer posible temor para el movimiento. David Hogg y su infantil comportamiento, saboteando un mensaje tan puro y noble con una cultura de conflicto, desafiante y sobre todo radical.

Varios son los artículos, videos y muestras públicas donde el líder principal de la propuesta anti armas se presenta de manera altanera y ruda al dirigirse a los diferentes líderes políticos. Rudeza no significa firmeza y no se puede aceptar una exigencia sin diplomacia o educación. Sin embargo, este personaje se ha visto envuelto en diferentes controversias a través del desarrollo de este movimiento. Buscando retar y tocar las fibras más sensibles de personas que quizás no la deben ni la temen. David constantemente usa un lenguaje soez y delimitante. Ahora, no tendríamos porque asombrarnos de unas cuantas palabras groseras; pero si abrimos un poco más el análisis, nos daremos cuenta que el mensaje que proyecta es similar al de algunos representantes históricos de las peores épocas de la humanidad. Unos podrían hasta compararlo con Adolf Hitler de manera ridícula. ¿O ni tan ridícula? Vamos, en algún momento Hitler fue joven también; esas ideas no se crearon de la noche a la mañana y podríamos apostar que el diálogo que manejaba se asemeja bastante al de Hogg en cada una de las entrevistas que maneja. Podríamos mencionar algunos de los ejemplos que David Miles Hogg nos ha regalado con el paso del tiempo, pero sería una pérdida de tiempo y no estaríamos solucionando nada. Simplemente es necesario destacar un foco de alerta que podría dañar profundamente el núcleo de un movimiento con tan amplio alcance.

 

La propuesta entonces que proporciona mayor flexibilidad y al mismo tiempo límites estrictos respecto al control de armas es meramente de carácter psicológico. Como ya mencioné, el problema recae en una falta de valores morales y un deficiencia de inteligencia emocional. Entonces, la opción más pertinente recae en la creación de un examen psicológico que excede los límites de cualquier otro tipo de examen cotidiano. La sociedad americana de psicología tendría que trabajar en conjunto con el gobierno americano para la creación de una herramienta de prevención suficiente para evitar este tipo de sucesos. Al mismo tiempo de manera aleatoria se tendría que hacer un examen meticuloso de los antecedentes de cada individuo; así como incrementar la edad aceptada para aportar un arma. Como última medida, mi perspectiva me lleva a pensar que cada arma tiene cierto uso definido y tendría que existir una limitante respecto a qué tipo de arma se puede usar para defensa propia y que arma sirve para situaciones extremas como puede ser una guerra.

 

No obstante, la verdadera causa y solución de este problema es la educación. Y tengo que ser muy delicado frente a la definición de esta palabra, pues me refiero con educación, no a la adquisición de conocimiento o cultura, la cual es muy necesaria. Si no más bien me refiero a una educación moderna, con bases en la fomentación del uso de la inteligencia emocional, la empatía y la inclusión de valores como prioridades en cada uno de los individuos de una sociedad, haciendo un mayor énfasis en los pequeños que comienzan un cambio en las siguientes generaciones. Con prevención y modulación de nuestro propio comportamiento, cosas magnificas sucederán. Y aunque podría sonar esto como un mensaje filosófico y nada practico o aplicable, recomendaría que se siguiera a más detalle que fue lo que inició el cambio en las colonias y sociedades europeas. ¿Realmente una idea puede quedarse en el aire solamente? ¿Por qué no bajarla a la tierra y convertirla en realidad?

 

Movimientos como este y otros, con mensajes increíbles, buscando un cambio positivo y sobre todo, creando un impacto social; se quedan atrás rezagados y olvidados por que se pierde la esperanza. Posiblemente la dirección que los representantes están siguiendo es la incorrecta, pero tenemos que entender que solo son pequeños adolescentes sin experiencia pero con un gran ímpetu y ganas de cambiar al mundo. No dejemos que caiga, no dejemos que se conviertan en parte del olvido. Mejor apoyemos. ¿Pero cómo? Simplemente empezando con cambiar uno mismo. Desde dentro surge un cambio que prevalece como ejemplo en la ideas de los demás. ¿No te gusta algo exterior? Empieza por cambiar tu interior.

 

Solo queda esperar que no decline la fuerza que este movimiento lleva. Solo queda esperar que sus líderes adquieran la experiencia necesaria que se necesita para deformar lo incorruptible. Solo queda esperar que esto pase a la historia como un momento más para recordar… Una victoria para la humanidad.

UNITY SOCIETY 

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